sábado, 9 de julio de 2016

Mejor amar y haber perdido...?

¿Mejor amar y haber perdido...?
No lo creo, amigo mío, pues amar no implica perdida 
o eso, al menos siempre había creído. 

Me creía tu princesa pero no era más que una simple prisionera
obligada a vivir siempre a la sombra de tu espalda. 

Me hiciste declarar la guerra aún mundo que ni siquiera me odiaba, 
pero a la vez, me despojaste de todos mis escudos y armas. 

Desnuda y desarmada me abandonaste en medio del campo de batalla. 
Dejé que las circunstancias me apuñalaban, que mis miedos me amordazaran 
y como la presa más tonta supliqué de nuevo ser encerrada. 

Me convertí en mártir y en verdugo, para día a día sufrir mi castigo, 
esperando que el brotar de sangre de mis venas consiguiera, 
de mi condena, tu indulto. 





No pude resurgir de mis cenizas, porque no había nada de lo que resurgir, 

Me volví el arder de mis escombros, un fuego alimentado por tus mentiras disfrazadas de promesas. 

En el amor y en la guerra no hay reglas, porque si las hubiera estarías descalificado. 
Ahora calla y observa al monstruo que has creado. 

Ya no me duelen las flechas de tu mirada 
y la palabra puta ha quedado más que desgastada. 

No ganaste la guerra, porque ni siquiera ganaste una batalla. Y  pesar de poder destruirte, no es venganza lo que busco. 

Solo poder susurrarte al oído, 
ya no me dueles amigo mío. 

Mejor amar y haber perdido...?
No, mejor amar y haber sobrevivido. 



domingo, 19 de junio de 2016

Vivir con un transtorno de la personalidad


Para mi escribir siempre ha resultado bastante sanador y ha coincidido con que no estoy en una de las mejores épocas de mi vida. Quiero aprovechar que tengo los sentimientos a flor de piel para hablar un poco de ello y que quizás aquellos que no sepáis lo que es o tengáis una persona en esta situación los podáis entender mejor. 


¿Qué es un trastorno de la personalidad? Son enfermedades en las cuales un comportamiento, emoción o pensamiento que no es normal se prolonga con el tiempo. 

Osea, si lo dejas con tu pareja es normal estar triste, pero no es normal estar triste 98% de la parte del tiempo. 

Normalmente el ser humano tiene una capacidad para gestionar las emociones, pero en el caso de un enfermo con un trastorno de la personalidad, esto no existe. Nuestras emociones se vuelven contra nosotros mismos y nos causan ansiedad, depresión y las dolencias físicas relacionadas a ellas.  En mi caso me pasa con la creatividad, tengo tantas ideas dentro y tantas cosas sobre las que hablar/escribir, que a veces se vuelven contra mí y me atacan.

A veces nos pasan cosas tristes (como al resto de mortales) y la incapacidad para gestionar sentimientos hacen que las reacciones sean terriblemente exageradas. En mi caso, directamente me borro el facebook y el whatssap porque no me siento cómoda teniendo contacto con el resto del universo cuando estoy mal. 

Mucha de al gente que me conoce creo que se piensa que soy una exagerada, un histérica y una tremendista. Pero para que lo entendáis, esto es como en la primera película de Harry Potter.  Es como tener a lord Voldemort en la parte de atrás de mi cabeza. Pongamos un ejemplo:

Situación: suspendo un exámen
Yo pienso: bueno, no pasa nada no es el fin de mundo. 
Mi Lord Voldemort: eres una mierda imbécil, normal que nadie te quiere, a ver si te mueres ya.

Es algo con lo que es muy difícil convivir y hay que trabajar en ello todos los días: salir a correr, leer libros de psicología, tratar de no apuñalar a todo el mundo, ir a terapia para el resto de tus días...

Por eso cuando alguien viene y me dice 'pa qe te rayas si es una tontería', le metería esas palabras por el culo. Por que si no es suficientemente duro tener que aguantarse a uno mismo, está el maldito estigma social de que eres un cuentista y un vago de la vida. Pero lo del estigma da para tres libros. 


¿Es tener un trastorno una mierda? a ver, es una putada y no voy a mentir a nadie. Me encantaría poder llevar los conflictos de manera normal y dialogo y no pensar 'uy, voy a cortarme un poco y eso solucionará mi vida'. Pero la cosa es tomar consciencia de que ello ahí está y habrá días que serán puta mierda (como para mí lo ha sido el día de hoy), pero se puede ser feliz tranquilamente. Con esfuerzo se puede llegar al equilibrio, y me gustaría pensar que tiene sus cosas buenas. 


Me gustaría pensar que esto puede ser de ayuda a alguien y pensaba seguir escribiendo sobre ello. Así que si os interesa suscribiros al blog. 











domingo, 12 de junio de 2016

Guerrera.

Guerrera.
De grandes guerras saliste vencedora,
Pero hay una que resulta especialmente demoledora.
Es tan difícil luchar contra algo que tienes dentro,
Que son inútiles todas tus armaduras y portentos.
Aquí estas solo tú, tú sola, contra la nada.
contra el vacío que guarda tu alma
Por mucho que llores y supliques una mano amiga,
Sabes que estás sola contra la enemiga.
No hay misericordia aquí para los caídos,
Solo el más oscuro y denso abismo.
Pero recuerda que de peores has salido.
Que tus logros no caigan en el olvido.
Mantente firme ante la afiliada realidad,
Porque eres la única que te puede levantar.
Recuerda que siempre has peleado en esta batalla,
Has ganado, si has querido
Nadie, jamás, va a entender lo que es vivir con tu propio enemigo.
Pero es precisamente, lo que te hace la más fuerte y fiera,
de todas las guerreras

sábado, 29 de agosto de 2015

Nada

No sé cuándo fue que empecé a sentirme tan vacía. Creo que mucho antes de conocerte ya no era más que un cueco deseoso de ser llenado  con sentimientos ajenos. Después del fuego de mi adolescencia, caí en este  infierno helado desde donde miró mi vida pasar como si fuera una película serie B.

Es tanta la diferencia entre vivir y sobrevivir, entre sonreír y reír y entre amar y ese palpitar torpe que surge de mi corazón. Me recuerda a esos mecheros que incapaces de dar a luz a una llama en condiciones, escupen chispitas esperando poder encender algún cigarrillo.  Tengo que confesarte que he buscado en otras sábanas, lo que no encontraba en las tuyas, pero sigue siendo el mismo hielo con diferentes caras. 

El único escudo que me queda son mis ‘ y yo también’ frentes a tus ‘te quiero’ , así que no creo que mi motín interno pueda aguantar mucho más.  Quizás alguna de estas cartas llega a tus manos…o quizás no y seguimos viviendo para siempre en este sucedáneo de felicidad. 


Mientras llegamos a ese ‘matchpoint’ seguiré conviviendo con el vacío de mis entrañas, y cada día poco a poco, mi  nada y yo nos iremos fusionando, hasta que me convierta agujero negro con curvas de mujer. 

Distancia.

Justo en el momento en el que me peleo con las leyes de la física para poder detener el tiempo, suena la última llamada para mi vuelo. Duro es el trayecto que me lleva desde la euforia de tu presencia hasta la nostalgia de tu ausencia. Un largo viaje en el que me entretendré contando cuantos son los milímetros que me separan de tu piel. ¿A quién tengo que vender mi alma para despertarme contigo todas las mañanas? Hoy el mar está picado y mi brújula no funciona, así que usaré los lunares de tu espalda para que me guíen de vuelta a casa, donde poder perderme de nuevo, pero esta vez en tu mirada. Durante este trayecto no contaré milímetros, sino segundos. Los que me faltan para poder decirte: ¿Cuál es tu plan para el resto de tu vida? Porque el médico me ha recetado dormir contigo todos los días.

Me convencí

Me convencí de que eramos especiales. Me convencí  no había ninguna pareja similar a nosotros, eran todos tan múdanos. Me convencí de que la pasión que escondían nuestras frecuentes discusiones eran algo endémico de nuestra relación.   Me convencí de que poseía la exclusividad de tus besos aunque no hubiera ningún acuerdo firmado. Me convencí de que tu cuerpo me decía 'te quiero' al chocar con el mío. Me convencí de que los celos eran algo de chicas tontas e inseguras y que eso no era algo que fuera conmigo. Me convencí de que llevaría esto con dignidad, que era sólo físico, que no había debilidad en mis emociones. Pero por encima de todas estas cosas me convencí que nunca te marcharías.