sábado, 29 de agosto de 2015

Distancia.

Justo en el momento en el que me peleo con las leyes de la física para poder detener el tiempo, suena la última llamada para mi vuelo. Duro es el trayecto que me lleva desde la euforia de tu presencia hasta la nostalgia de tu ausencia. Un largo viaje en el que me entretendré contando cuantos son los milímetros que me separan de tu piel. ¿A quién tengo que vender mi alma para despertarme contigo todas las mañanas? Hoy el mar está picado y mi brújula no funciona, así que usaré los lunares de tu espalda para que me guíen de vuelta a casa, donde poder perderme de nuevo, pero esta vez en tu mirada. Durante este trayecto no contaré milímetros, sino segundos. Los que me faltan para poder decirte: ¿Cuál es tu plan para el resto de tu vida? Porque el médico me ha recetado dormir contigo todos los días.

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