sábado, 29 de agosto de 2015

Nada

No sé cuándo fue que empecé a sentirme tan vacía. Creo que mucho antes de conocerte ya no era más que un cueco deseoso de ser llenado  con sentimientos ajenos. Después del fuego de mi adolescencia, caí en este  infierno helado desde donde miró mi vida pasar como si fuera una película serie B.

Es tanta la diferencia entre vivir y sobrevivir, entre sonreír y reír y entre amar y ese palpitar torpe que surge de mi corazón. Me recuerda a esos mecheros que incapaces de dar a luz a una llama en condiciones, escupen chispitas esperando poder encender algún cigarrillo.  Tengo que confesarte que he buscado en otras sábanas, lo que no encontraba en las tuyas, pero sigue siendo el mismo hielo con diferentes caras. 

El único escudo que me queda son mis ‘ y yo también’ frentes a tus ‘te quiero’ , así que no creo que mi motín interno pueda aguantar mucho más.  Quizás alguna de estas cartas llega a tus manos…o quizás no y seguimos viviendo para siempre en este sucedáneo de felicidad. 


Mientras llegamos a ese ‘matchpoint’ seguiré conviviendo con el vacío de mis entrañas, y cada día poco a poco, mi  nada y yo nos iremos fusionando, hasta que me convierta agujero negro con curvas de mujer. 

1 comentario:

  1. Viendo tu canal (buscando algo sobre TLP di con él) y leyendo tus blogs.; he de decirte que aquí, y obviamente en el vídeo en el que hablas del trastorno y en el que han coincidido algunos de los cortes justo cuando comenzaban a asomar mis lágrimas por sentirme tan identificado, que creo que aquí es donde eres más tú.
    Se parece mucho al blog que llevaba yo antes, un lugar en el cual escribir y desahogarme (salvo por las 500 entradas de diferencia :P )
    Mi apoyo más sincero y recuerda que ese vacío que sentimos no lo llenará nadie (aunque pueda enmascararlo) y sólo lo venceremos nosotros mismos en lucha constante.

    ResponderEliminar